No llegué al desarrollo en línea recta. Antes de dedicarme al software trabajé muchos años de cara a la gente: del lado del que controla un proceso, del que atiende un mostrador y del que arregla lo que se rompe.

Esa trayectoria es hoy mi forma de trabajar. Cuando desarrollo un sistema, no parto del código: parto de haber estado en el lugar de la persona que lo va a usar. Entiendo el problema técnico, pero también el operativo —los procesos, las restricciones reales y lo que pasa cuando algo falla un martes a la mañana y hay gente esperando.

Cómo construí mi presente

Empecé a trabajar a los 14, en los medios de comunicación de mi familia. Después vinieron otros oficios —un corralón, una remisería, una farmacia, un almacén— y casi quince años trabajando de cara a la gente antes de dedicarme al software.

En 2017 entré al municipio por la puerta administrativa: compras y recaudación primero, después inspección de comercio, tránsito y licencias. Ese recorrido me dejó algo que no se aprende programando: vi por dentro cómo funciona —y cómo se traba— un proceso público real.

En paralelo, en 2019 abrí ID Soluciones Informáticas, mi propio espacio de servicios y reparación. Y en 2022 empecé la Tecnicatura en Tecnologías de la Programación para formalizar lo que venía haciendo por mi cuenta desde chico. Para cuando me recibí, ya no quería arreglar máquinas: quería construir los sistemas.

Hoy trabajo en la Subsecretaría de Modernización del municipio, desarrollando las plataformas que antes inspeccionaba desde el otro lado. Sostengo solo el ciclo de vida entero de cada sistema —diseño, desarrollo, seguridad, despliegue y mantenimiento— y la mayoría son sistemas públicos en producción: manejan datos sensibles, pagos y procesos de los que depende gente todos los días. Ser un equipo de una sola persona me obliga a una disciplina particular: no puedo escribir nada que mi propio yo del futuro no pueda mantener.

Hacia dónde voy

No me quedé en saber programar. Me formé en seguridad aplicada —tanto defensiva como ofensiva— porque construir sistemas públicos sin entender cómo se atacan es construir a medias. Y estoy avanzando hacia datos e inteligencia artificial, buscando el cruce entre tecnología, datos y desarrollo local: el lugar donde la técnica sirve a un problema concreto de la gente.

Qué me diferencia

No soy solo alguien que escribe código. Soy alguien que estuvo del lado de la operación, que carga el sistema completo de punta a punta y que sigue profundizando en lugar de quedarse quieto. Construyo pensando en quien lo usa hoy y en quien lo mantiene mañana —incluso cuando ese alguien soy yo mismo.

Formación

Mi base es la Tecnicatura Universitaria en Tecnologías de la Programación. A partir de ahí, el oficio lo mantengo en movimiento por mi cuenta: arquitectura de software, seguridad, testing, backend y las herramientas que cada proyecto me va pidiendo. Hoy ese camino me lleva hacia la seguridad ofensiva y hacia datos e inteligencia aplicada.

No creo en la formación como una lista de títulos, sino como algo que no se detiene. Lo que aprendo se nota en lo que construyo.

Stack principal
TypeScriptC#PythonAngularFlutterTailwind CSSNestJSNode.jsPostgreSQLDockerNginxGitGitHub
Áreas de interés
  • Arquitectura backend y modular
  • Autenticación y autorización granular
  • IA local y RAG con datos controlados
  • DevOps pragmático
  • Observabilidad y trazabilidad